El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
Con solo 22 años, Carlos Alcaraz acaba de superar un hito. El español ha alcanzado las 50 semanas como número 1 mundial, un umbral mítico reservado a un puñado de elegidos.
Mientras las federaciones luchan por reinventarse, las academias privadas captan a los talentos… pero también a las familias capaces de invertir decenas de miles de euros al año. Un sistema cada vez más eficaz, pero también cada vez más desigual.