El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
El saque y volea ya es solo un recuerdo, incluso en la hierba de Wimbledon. Detrás de esta desaparición se esconde una transformación intencionada que rediseñó el tenis mundial.
Carlos Alcaraz acaba de inscribir su nombre junto a los más grandes monstruos sagrados de la era Open, al entrar en el top 10 de jugadores que han pasado más semanas consecutivas en el top 3 del ranking ATP.