El término Fan Week es cada vez más popular en el deporte. Con el objetivo de dinamizar el tenis y hacerlo atractivo a ojos de todos, este evento, que se ha vuelto imprescindible en ciertos torneos importantes, goza de un éxito creciente.
Durante mucho tiempo considerada como un simple aperitivo antes del gran espectáculo, la semana de las fases previas se impone ahora como un evento en sí mismo. Entre emociones crudas, innovaciones espectaculares y afluencias récord, la Opening Week sacude los códigos del tenis mundial.
En 1973, Billie Jean King hizo mucho más que vencer a Bobby Riggs: derribó un símbolo. Cinco décadas más tarde, la «Batalla de los sexos» renace entre Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios, pero esta vez, el combate parece haber perdido su alma.
Las redes sociales han abierto una era inédita para el tenis: aquella en la que la notoriedad se construye tanto en la pista como en Instagram. Pero ¿hasta dónde puede llegar esta búsqueda de visibilidad sin hacer tambalear el equilibrio de los jugadores?
El primer torneo del año arranca con fuerza en Brisbane con cinco franceses decididos a dejar huella. Entre duelos prometedores y la presencia del joven Cruz Hewitt, hijo de la leyenda australiana, el espectáculo ya se anuncia cautivador.
La lista de participantes en el Abierto de Australia 2025 acaba de publicarse. Con 14 franceses clasificados y una nueva regla de corte que cambia las reglas del juego, algunos jugadores pueden agradecer al calendario.
La magia de Bublik, la inspiración de Goffin, el gran golpe de Atmane… Esta temporada, el tenis recordó que ningún guion está escrito de antemano. Los más grandes cayeron, y los forasteros brillaron bajo los focos.
Térence Atmane ha tenido una buena temporada 2025, en la que entró por primera vez en el Top 100. Sus actuaciones también han cambiado su día a día desde un punto de vista financiero.