El término Fan Week es cada vez más popular en el deporte. Con el objetivo de dinamizar el tenis y hacerlo atractivo a ojos de todos, este evento, que se ha vuelto imprescindible en ciertos torneos importantes, goza de un éxito creciente.
Durante mucho tiempo considerada como un simple aperitivo antes del gran espectáculo, la semana de las fases previas se impone ahora como un evento en sí mismo. Entre emociones crudas, innovaciones espectaculares y afluencias récord, la Opening Week sacude los códigos del tenis mundial.
En 1973, Billie Jean King hizo mucho más que vencer a Bobby Riggs: derribó un símbolo. Cinco décadas más tarde, la «Batalla de los sexos» renace entre Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios, pero esta vez, el combate parece haber perdido su alma.
Las redes sociales han abierto una era inédita para el tenis: aquella en la que la notoriedad se construye tanto en la pista como en Instagram. Pero ¿hasta dónde puede llegar esta búsqueda de visibilidad sin hacer tambalear el equilibrio de los jugadores?
El primer torneo del año arranca con fuerza en Brisbane con cinco franceses decididos a dejar huella. Entre duelos prometedores y la presencia del joven Cruz Hewitt, hijo de la leyenda australiana, el espectáculo ya se anuncia cautivador.
Matteo Arnaldi ha vivido un año 2025 lleno de altibajos. Para recuperarse, el 61º del mundo se embarca en un nuevo comienzo con Jean-Marcel du Coudray, un entrenador experimentado.
Lorenzo Musetti, 8º del mundo, solo anotó dos juegos frente a Hugo Gaston en el Open de Caen. Una derrota expeditiva que plantea dudas, pero que el francés relativiza, mencionando la fatiga de una temporada excepcional para el italiano.
Tras una temporada a medias, Matteo Arnaldi quiere pasar página. El joven italiano, número 61 del mundo, ha tomado una decisión importante: separarse de su entrenador histórico para empezar de nuevo en 2026.