Antes de ser nº1 mundial y ganar los cuatro Grand Slams, Carlos Alcaraz vivió una noche inolvidable en Río. A los 16, lo dio todo: garra, variedad, fe. Repaso al partido que lo lanzó al estrellato.
Entre las fiestas navideñas y la desafección de las estrellas, el Abierto de Australia sufrió durante años un calendario absurdo. John McEnroe, testigo privilegiado de esa época, cuenta sin rodeos por qué evitaba el torneo.