De dúos míticos, formatos audaces, emociones compartidas: la Hopman Cup abrió el camino, la ATP Cup intentó imponerse, y la United Cup lo reinventó todo. Una historia donde el tenis se vive en equipo.
En un mundo donde cada intercambio se desarrolla en línea y al ritmo de las stories y los threads, los grandes torneos de tenis ya no se juzgan solo por sus resultados.
El término Fan Week es cada vez más popular en el deporte. Con el objetivo de dinamizar el tenis y hacerlo atractivo a ojos de todos, este evento, que se ha vuelto imprescindible en ciertos torneos importantes, goza de un éxito creciente.
Durante mucho tiempo considerada como un simple aperitivo antes del gran espectáculo, la semana de las fases previas se impone ahora como un evento en sí mismo. Entre emociones crudas, innovaciones espectaculares y afluencias récord, la Opening Week sacude los códigos del tenis mundial.
En Melbourne, el calor extremo supera regularmente los 40 grados y se convierte en un adversario por derecho propio, símbolo de un infierno climático resumido por una frase que se hizo famosa de Jo-Wilfried Tsonga.
Un momento raro en el circuito: en pleno partido contra Wawrinka, Flavio Cobolli interrumpe un punto después de que una pelota cayera de su bolsillo. El árbitro decide, el público se cuestiona, y el reglamento vuelve a la superficie.
Frente a una temible Italia, Suiza recurrió a sus recursos para lograr una prestigiosa clasificación. Bencic marcó el camino, Wawrinka resistió y el doble mixto ofreció un desenlace de infarto.