El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
En 1983, el Abierto de Australia lucha por sobrevivir. Abandonado por los grandes, apuesta por un premio inédito para atraer a los mejores. Resultado: McEnroe, Lendl y Wilander llegan, y el torneo entra en una nueva era.
Entre las fiestas navideñas y la desafección de las estrellas, el Abierto de Australia sufrió durante años un calendario absurdo. John McEnroe, testigo privilegiado de esa época, cuenta sin rodeos por qué evitaba el torneo.
El templo del tenis británico tiembla: la BBC, emisora histórica de Wimbledon, debe modernizar urgentemente su equipo de comentaristas. La batalla por los derechos televisivos promete ser explosiva.