En un mundo donde cada intercambio se desarrolla en línea y al ritmo de las stories y los threads, los grandes torneos de tenis ya no se juzgan solo por sus resultados.
El término Fan Week es cada vez más popular en el deporte. Con el objetivo de dinamizar el tenis y hacerlo atractivo a ojos de todos, este evento, que se ha vuelto imprescindible en ciertos torneos importantes, goza de un éxito creciente.
Durante mucho tiempo considerada como un simple aperitivo antes del gran espectáculo, la semana de las fases previas se impone ahora como un evento en sí mismo. Entre emociones crudas, innovaciones espectaculares y afluencias récord, la Opening Week sacude los códigos del tenis mundial.
En 1973, Billie Jean King hizo mucho más que vencer a Bobby Riggs: derribó un símbolo. Cinco décadas más tarde, la «Batalla de los sexos» renace entre Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios, pero esta vez, el combate parece haber perdido su alma.
Tras las declaraciones de Jo-Wilfried Tsonga que comparó a Alcaraz y Sinner con la era del Big 3, el entrenador francés Patrick Mouratoglou ha defendido el nivel del circuito actual.
Una revelación desde España acaba de salir: Carlos Alcaraz consideró seriamente a Andy Murray como entrenador, antes de que Novak Djokovic lo contratara en 2024.
Antes de retirarse en 2026, Stan Wawrinka puede apoyarse en una estadística que lo sitúa aparte en la era del Big Three, más allá incluso de sus tres títulos de Grand Slam.
El tenis no se detiene nunca… o casi. Detrás de los torneos encadenados, los campeones deben aprender a parar para perdurar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas en las que todo se juega: descanso, relajación, renacimiento.