Se terminó la cámara hiperbárica y sin ella es el fin de nole, lo más lamentable es la eterna espera de omap y rojas nalgas para que llegue a los 17 grandes jajajajajajaja
Antes de ser nº1 mundial y ganar los cuatro Grand Slams, Carlos Alcaraz vivió una noche inolvidable en Río. A los 16, lo dio todo: garra, variedad, fe. Repaso al partido que lo lanzó al estrellato.