El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
En un testimonio sin filtros, David Nalbandian recuerda la final de la Copa Davis 2008. Entre cansancio, desacuerdos y decisiones controvertidas, Argentina habría, según él, dejado escapar un título que tenía a su alcance.
Veinte años después de enfrentarse a los más grandes, David Nalbandian sentencia sin rodeos: Djokovic domina el tenis por los resultados, pero Federer y Nadal siguen siendo los iconos del público.