Andy Murray soñó con el título del Abierto de Australia toda su carrera. Exnúmero 1 mundial rival del Big 3, forjó un palmarès impresionante, pero nunca levantó el trofeo en Melbourne pese a intentarlo todo.
En 20 años, el tenis se ha transformado: superficies más lentas, pelotas pesadas y cuerpos optimizados. ¿Ha perdido el juego su magia y diversidad en esta búsqueda de eficacia?
En un testimonio sin filtros, David Nalbandian recuerda la final de la Copa Davis 2008. Entre cansancio, desacuerdos y decisiones controvertidas, Argentina habría, según él, dejado escapar un título que tenía a su alcance.