Andy Murray soñó con el título del Abierto de Australia toda su carrera. Exnúmero 1 mundial rival del Big 3, forjó un palmarès impresionante, pero nunca levantó el trofeo en Melbourne pese a intentarlo todo.
En 20 años, el tenis se ha transformado: superficies más lentas, pelotas pesadas y cuerpos optimizados. ¿Ha perdido el juego su magia y diversidad en esta búsqueda de eficacia?
Las clasificatorias del Abierto de Australia ofrecieron emociones: Herbert luchó para salir adelante, van Assche confirmó su estatus, mientras Tabur vio escapar la victoria.
Medvedev domina con autoridad en Brisbane y se asegura una final para arrancar 2026 con fuerza. Nakashima, discreto pero letal, buscará sorprender al favorito ruso.