Andy Murray soñó con el título del Abierto de Australia toda su carrera. Exnúmero 1 mundial rival del Big 3, forjó un palmarès impresionante, pero nunca levantó el trofeo en Melbourne pese a intentarlo todo.
En 20 años, el tenis se ha transformado: superficies más lentas, pelotas pesadas y cuerpos optimizados. ¿Ha perdido el juego su magia y diversidad en esta búsqueda de eficacia?
Eran tres las que soñaban con Auckland, pero solo una resistió. Entre renacimiento y desilusiones, las clasificatorias neozelandesas ofrecieron su cuota de emociones.
El público de Limoges lo creyó: dos francesas en semifinales, era posible. Pero solo Elsa Jacquemot se impuso el viernes, tras un partido trepidante. Friedsam, Bucsa y Kalinina completan un último cuadro indeciso.