A inicios de 2022, Nadal dudaba si podría volver a jugar. Tres semanas después, lograba su histórico 21º Grand Slam. Dolor, dudas y milagro en Melbourne.
En 20 años, el tenis se ha transformado: superficies más lentas, pelotas pesadas y cuerpos optimizados. ¿Ha perdido el juego su magia y diversidad en esta búsqueda de eficacia?
El saque y volea ya es solo un recuerdo, incluso en la hierba de Wimbledon. Detrás de esta desaparición hay una transformación intencionada que rediseñó el tenis mundial.
Carlos Alcaraz acaba de inscribir su nombre junto a los más grandes monstruos sagrados de la era Open, al entrar en el top 10 de jugadores que han pasado más semanas consecutivas en el top 3 del ranking ATP.