Andy Murray soñó con el título del Abierto de Australia toda su carrera. Exnúmero 1 mundial rival del Big 3, forjó un palmarès impresionante, pero nunca levantó el trofeo en Melbourne pese a intentarlo todo.
En 20 años, el tenis se ha transformado: superficies más lentas, pelotas pesadas y cuerpos optimizados. ¿Ha perdido el juego su magia y diversidad en esta búsqueda de eficacia?
Roger Federer firma un regreso tan inesperado como alegre: el suizo pisará nuevamente la pista del Abierto de Australia, rodeado de otros tres antiguos n°1 mundiales. Un momento de nostalgia y magia que los fans no querrán perderse.