El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
Eran tres las que soñaban con Auckland, pero solo una resistió. Entre renacimiento y desilusiones, las clasificatorias neozelandesas ofrecieron su cuota de emociones.
El público de Limoges lo creyó: dos francesas en semifinales, era posible. Pero solo Elsa Jacquemot se impuso el viernes, tras un partido trepidante. Friedsam, Bucsa y Kalinina completan un último cuadro indeciso.