El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
En 1983, el Abierto de Australia lucha por sobrevivir. Abandonado por los grandes, apuesta por un premio inédito para atraer a los mejores. Resultado: McEnroe, Lendl y Wilander llegan, y el torneo entra en una nueva era.
En 1973, Billie Jean King hizo mucho más que vencer a Bobby Riggs: derribó un símbolo. Cinco décadas más tarde, la «Batalla de los sexos» renace entre Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios, pero esta vez, el combate parece haber perdido su alma.