El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
Su partida había dejado al mundo del tenis sin palabras. Ahora, Ashleigh Barty habla sin rodeos: no hay regreso, no hay arrepentimientos, solo la felicidad tranquila de una vida lejos de las pistas.