Irritado por el servicio errático de Hubert Hurkacz, Alexander Bublik protagonizó un momento hilarante y surrealista en la pista, con una diatriba que se volvió viral al instante.
Presionado por uno de los sacadores más temibles del circuito, Alexander Bublik recurre a la ironía con una réplica punzante y desabusada que define su personalidad explosiva.