El término Fan Week es cada vez más popular en el deporte. Con el objetivo de dinamizar el tenis y hacerlo atractivo a ojos de todos, este evento, que se ha vuelto imprescindible en ciertos torneos importantes, goza de un éxito creciente.
Durante mucho tiempo considerada como un simple aperitivo antes del gran espectáculo, la semana de las fases previas se impone ahora como un evento en sí mismo. Entre emociones crudas, innovaciones espectaculares y afluencias récord, la Opening Week sacude los códigos del tenis mundial.
En 1973, Billie Jean King hizo mucho más que vencer a Bobby Riggs: derribó un símbolo. Cinco décadas más tarde, la «Batalla de los sexos» renace entre Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios, pero esta vez, el combate parece haber perdido su alma.
Las redes sociales han abierto una era inédita para el tenis: aquella en la que la notoriedad se construye tanto en la pista como en Instagram. Pero ¿hasta dónde puede llegar esta búsqueda de visibilidad sin hacer tambalear el equilibrio de los jugadores?
Ella nunca se detiene. Venus Williams, de 45 años, regresa al circuito con una invitación y una compañera de lujo para el dobles en Auckland, en la persona de Elina Svitolina.
El primer torneo WTA de 2026 arranca con fuerza: en Auckland, Varvara Gracheva se topa de entrada con Elina Svitolina, cabeza de serie número 1. Y mientras tanto, Venus Williams, de 45 años, se prepara para su gran regreso fuera de Estados Unidos.
Invitada por los organizadores, Venus Williams disputará el 22º cuadro final de su carrera en el Abierto de Australia. Un récord absoluto en la historia del Grand Slam australiano.
Cuatro años después de su última aparición en Melbourne, Venus Williams regresa a la escena del Open de Australia gracias a una wild-card. A sus 45 años, la leyenda estadounidense promete un regreso cargado de emoción y recuerdos, decidida a escribir un nuevo capítulo en su carrera.