Antes de ser nº1 mundial y ganar los cuatro Grand Slams, Carlos Alcaraz vivió una noche inolvidable en Río. A los 16, lo dio todo: garra, variedad, fe. Repaso al partido que lo lanzó al estrellato.
Escena surrealista en Dubaí: 24 jugadoras obligadas a renunciar, incluidas varias cabezas de serie. Este WTA 1000, que debía ser una fiesta del tenis, se convierte en un rompecabezas para los organizadores y en una señal de alarma para el circuito femenino.