Altmaier se hunde en una espiral inédita: tres derrotas seguidas con al menos un 6-0 en cada partido. Una estadística rarísima que cuestiona el resto de su temporada.
Tras una campaña histórica, Raphaël Collignon saborea la fuerza del colectivo belga y sueña ahora con un momento único: compartir la selección con su ídolo David Goffin, símbolo de una generación dorada que aún inspira a los jóvenes talentos.