El tenis nunca se detiene… o casi. Detrás de los torneos en cadena, los campeones deben aprender a parar para durar. De Federer a Alcaraz, investigación sobre esas pocas semanas decisivas donde todo se juega: reposo, relajación, renacimiento.
En 2012, Andy Murray se derrumbó en lágrimas tras su derrota ante Roger Federer en la final de Wimbledon. Trece años después, Sue Barker recuerda la conmovedora entrevista que siguió.