De dúos míticos, formatos audaces, emociones compartidas: la Hopman Cup abrió el camino, la ATP Cup intentó imponerse, y la United Cup lo reinventó todo. Una historia donde el tenis se vive en equipo.
En un mundo donde cada intercambio se desarrolla en línea y al ritmo de las stories y los threads, los grandes torneos de tenis ya no se juzgan solo por sus resultados.
El término Fan Week es cada vez más popular en el deporte. Con el objetivo de dinamizar el tenis y hacerlo atractivo a ojos de todos, este evento, que se ha vuelto imprescindible en ciertos torneos importantes, goza de un éxito creciente.
Durante mucho tiempo considerada como un simple aperitivo antes del gran espectáculo, la semana de las fases previas se impone ahora como un evento en sí mismo. Entre emociones crudas, innovaciones espectaculares y afluencias récord, la Opening Week sacude los códigos del tenis mundial.
En Brisbane, el clan tricolor vivió una jornada contrastada: tres clasificaciones para Atmane, Halys y Cazaux, pero también dos derrotas de sabor amargo para Gaston y Bonzi.
El primer torneo del año arranca con fuerza en Brisbane con cinco franceses decididos a dejar huella. Entre duelos prometedores y la presencia del joven Cruz Hewitt, hijo de la leyenda australiana, el espectáculo ya se anuncia cautivador.
El público normando tendrá que prescindir de Benjamin Bonzi, lesionado, pero podrá contar con Quentin Halys para asegurar el espectáculo en el Open de Caen. El francés tendrá ganas de dejar huella antes de la temporada 2026.
Después de más de quince años en el circuito, Mathias Bourgue dice adiós a la competición. El ex 140º mundial, héroe de un Roland Garros inolvidable frente a Andy Murray, abre un nuevo capítulo: el de la transmisión, sin etiquetas ni plan trazado.